“No te vas a morir”, el libro que habla sobre el impacto de la inteligencia artificial y la robótica en nuestra salud

Hace unos días, tenía lugar en la Escuela de Negocios y Dirección, la presentación del libro “No te vas a morir“. Su autora, Silvia Leal es doctora en sociología, colaboradora de escuelas de negocio como el Instituto de Empresa, y asesora de la Comisión Europea. En la entrevista con ella, hablamos de cómo la inteligencia artificial y la robótica están impactando directamente en nuestra salud.

¿Por qué el libro se llama “No te vas a morir”?

Porque con la llegada de tecnologías como la robótica y la inteligencia artificial va a ser mucho más fácil decir a una persona con una patología o discapacidad eso de que “no te vas a morir”. Quería transmitir un mensaje optimista para ese público.

¿Como está impactando la inteligencia artificial y la robótica en nuestra salud?

En enfermedades como el párkinson o la enfermedad de Alzheimer, se están consiguiendo herramientas con la inteligencia artificial que permiten diagnosticar y ajustar mejor la medicación. En un plazo corto quizá no se haya resuelto el problema y siga encima de la mesa, pero los efectos serán más pequeños.

Además hay varios ejemplos que ilustran a la perfección el impacto de estas tecnologías en nuestra salud:

  • Implantes de memoria: El ejército de EEUU anunció recientemente que están trabajando en implantes de memoria. Si los soldados van al campo de batalla y la pierden, podrán tenerla reimplantada a la vuelta. De esta forma, serían capaces de superar más rápidamente el shock. Y, por supuesto, esto una esperanza para personas con alzehimer.
  • Internet de las cosas y el párkinson: Internet de las cosas hace posible, en pacientes con párkinson, recibir información mucho más detallada de la evolución de la enfermedad y también del impacto de la medicación. De esta forma, se puede permitir ajustar mejor la dosis de medicación para un paciente en concreto. Gracias a Internet de las cosas, se detecta, se medica y se investiga mejor sobre la patología.
  • Base de datos de personas con enfermedades raras: En España, desde hace dos años, tenemos ya  Orphanet, una base de datos de pacientes con enfermedades raras. Esto permitirá convertirla en una base de datos global permitiendo así tener mucho información sobre enfermedades raras. De esta forma, cuando tienes tanta información, las enfermedades raras ya no son tan raras.
  • Predicción de infartos repentinos: En la Universidad de Nottingham han desarrollado un algoritmo que permite predecir con una precisión del 80% si un niño, adolescente o persona joven -que no tienen indicios- sufrirá un infarto repentino en los próximos diez años.
    Hasta ahora la predicción, que era humana, estaba en el 72% de aciertos. Esto permite mejorar la tasa de aciertos y salvar más vidas ya que los infartos repentinos necesitan una solución antes de los primeros 10 minutos. Además, 500.000 personas mueren al año en Europa debido a estos infartos repentinos.
  • Robótica para el cáncer de próstata: El robot Da Vinci permite a los cirujanos tener mayor precisión y elimina el posible temblor humano. Cambia su forma de trabajar .Además, con esta tecnología se logra reducir a la mitad el tiempo de operación, a un tercio el tiempo de recuperación y disminuye el riesgo de infecciones. También son menos las probabilidades del paciente de tener problemas de sensibilidad.
  • Nanorobótica en oncología: Permite que el ataque a las células malignas en un cáncer sea directo y no se necesite atacar a las células del resto del cuerpo. Es como si se si crease un batallón de células codificadas y programas para eliminar aquellas que no tienen que estar ahí.

Cuenta en su libro, además, la mejora tecnológica que ha habido en los últimos 30 años en los hospitales y lo que ha supuesto…

Ha supuesto un impacto muy positivo en nuestra salud. La tecnología incorporada ha mejorado la atención sanitaria y la calidad de vida. De hecho, los datos apuntan a que el 70% de las personas que están hoy ingresadas en un hospital, hace 30 años estarían en cuidados intensivos. Y el 70% de las personas que hoy están en cuidados intensivos hace 30 años estarían muertas.

Ahora, estamos viviendo una nueva ola de avances, gracias a la robótica y la inteligencia artificial. El impacto va a ser el mismo, pero más rápido. Porque, ¿y si los robots pudieran atender a pacientes en lugares remotos, donde difícilmente llega a asistencia médica? Precisamente esa es la labor del robot hiper-realista Actroid-F, quién también era capaz de entablar conversaciones sencillas y pretendía mejorar la calidad de vida de los pacientes.

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